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ROMEO IS A DEAD MAN es una aventura en tercera persona desarrollada por Grasshopper Manufacture, que nos pone en la piel de Romeo Stargazer, un agente especial del FBI espacio-temporal resucitado gracias a una tecnología experimental. Su misión es perseguir criminales a través del universo mientras investiga el misterio que rodea a su novia Juliet, quien parece estar directamente relacionada con la destrucción del espacio-tiempo.

La historia se divide en capítulos, cada uno ambientado en escenarios distintos y marcadamente extravagantes. La narrativa es deliberadamente caótica y difícil de seguir, algo característico de la obra de Suda51, pero esa confusión forma parte de su encanto. Cada zona presenta un objetivo concreto que culmina en un combate contra un jefe, y poco a poco se van revelando conexiones entre Romeo, Juliet y el colapso del universo. Entre misiones, el jugador regresa a una nave central que funciona como base de operaciones. Allí se puede interactuar con la tripulación, mejorar al protagonista y acceder a distintas salas clave.

Un jardín donde se cultivan y fusionan criaturas que ayudan en combate, una sala de entrenamiento para adquirir y mejorar armas, una zona de pruebas para repetir combates contra jefes y obtener recursos, y una cocina donde se preparan objetos que refuerzan las estadísticas del personaje. El inventario y la personalización juegan un papel importante en la progresión. Para iniciar cada misión, es necesario pilotar la nave hasta nuevas zonas del espacio, superando pequeños minijuegos y explorando fallas temporales opcionales que ofrecen recompensas adicionales. Estas secciones aportan variedad y rompen el ritmo entre combates intensos.

En el plano jugable, el título combina acción directa con el uso de espadas y armas de fuego. El combate apuesta por un estilo agresivo, pero exige apuntar a los puntos débiles de ciertos enemigos para ser más eficiente. Al derrotarlos se llena una barra especial que permite desatar ataques devastadores y recuperar parte de la energía vital. Además, algunos niveles obligan a alternar entre dos dimensiones para resolver puzles, abrir caminos y acceder a zonas clave antes de enfrentar al jefe final del área.
La duración ronda la decena de horas en dificultad baja, aunque aumenta notablemente en niveles superiores debido a la complejidad de los enemigos y los jefes. Visualmente, el juego mezcla estilos muy distintos: un apartado pixelado en la nave y una presentación más detallada y dinámica durante las misiones, con transiciones y escenas que refuerzan su identidad psicodélica y surrealista.