Share This Article
MIO: Memories in Orbit es un metroidvania desarrollado por Douze Dixièmes que destaca desde el primer momento por su potente identidad artística. Su mundo tridimensional parece dibujado a lápiz y coloreado con acuarela, logrando una estética tan bella como melancólica, que refleja perfectamente el estado del Vascello, una gigantesca nave en decadencia cuyos sistemas vitales han comenzado a colapsar. La historia, sencilla pero efectiva, se construye alrededor de esta lenta agonía y del papel de MIO, un pequeño robot encargado de restaurar el equilibrio.

En lo jugable, el título apuesta por una movilidad muy dinámica. MIO puede encadenar saltos al golpear enemigos u objetos, recargar energía mediante el entorno y usar habilidades como gancho, planeo y tentáculos para escalar superficies. Esta combinación hace que tanto el combate como las secciones de plataformas resulten ágiles y satisfactorias, especialmente cuando se dominan sus mecánicas. Sin embargo, algunas secciones de plataformas se extienden más de lo necesario y adoptan un enfoque demasiado basado en el ensayo y error. Al ser tramos largos y con poca visibilidad de lo que viene después, los fallos frecuentes pueden generar frustración, ya que cada caída implica perder salud y reiniciar desde el último punto de control.

La exploración, uno de los pilares del género, es a la vez una de sus mayores virtudes y defectos. El mapa solo se actualiza al llegar a ciertos checkpoints y muchos caminos importantes permanecen ocultos, incluso cuando parece que una zona ya fue explorada por completo. Esto favorece a los jugadores que disfrutan buscando secretos y prestando atención a cada detalle, pero puede resultar confuso para quienes prefieren una progresión más clara. Además, el backtracking es constante debido a puertas cerradas, ascensores bloqueados y pistas poco precisas de los personajes secundarios.
A pesar de estas limitaciones, el juego ofrece una experiencia sólida: buena variedad de escenarios, jefes desafiantes, animaciones cuidadas y una banda sonora que acompaña correctamente la atmósfera general. El sistema de combate es entretenido y la agilidad de MIO hace que superar los desafíos resulte muy gratificante.