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Después de más de una década construyendo una sólida reputación entre los fans de los shooters cooperativos, la serie Killing Floor regresa con su tercera entrega el 24 de julio de 2025. Desarrollado por Tripwire Interactive, Killing Floor 3 no busca reinventar su fórmula, pero sí afinarla con una serie de mejoras técnicas, nuevas mecánicas y un diseño de niveles mucho más ambicioso. La esencia de Killing Floor permanece intacta: aniquilar oleadas de mutaciones grotescas conocidas como Zeds, recolectar dinero (dosh) y reinvertirlo en equipo para sobrevivir a la siguiente ronda. Sin embargo, esta nueva entrega introduce cambios puntuales pero significativos, comenzando por un sistema de clases renovado.

Atrás quedaron los perks personalizables. Ahora el jugador debe elegir entre seis clases fijas, cada una con su propio conjunto de habilidades, armamento y estilo bien definido. Por ejemplo, el Ninja domina el combate cuerpo a cuerpo con espadas dobles y puede desplazarse por el escenario usando un gancho. El Demolitionist se especializa en explosivos y trampas, mientras que el Firebug convierte cada rincón en un infierno gracias a sus armas incendiarias. Otras clases como el Marksman, el Medic y el Gunner se centran en precisión, apoyo y fuego pesado, reforzando la importancia del trabajo en equipo y la planificación táctica. Uno de los apartados que más se ha potenciado en Killing Floor 3 es el sistema de equipamiento. Ahora se pueden modificar armas con miras holográficas, silenciadores, cargadores ampliados y otros accesorios que permiten adaptar el estilo de juego.


Además, durante las partidas es posible recolectar componentes como productos químicos o piezas electrónicas, útiles para fabricar munición especial o mejoras personalizadas. La movilidad también ha sido optimizada gracias a mapas con mayor verticalidad. Superficies escalables, tirolesas y trampas ambientales como barriles explosivos o cercas eléctricas ofrecen nuevas opciones estratégicas. Algunas funciones especiales, como el acceso a zonas elevadas, requieren herramientas específicas que deben adquirirse durante el combate. El icónico “Zed Time” regresa sin cambios mayores: el tiempo se desacelera cuando un jugador logra una cadena de muertes, permitiendo ejecuciones espectaculares en cámara lenta. También se incorpora un hub social accesible entre rondas, ideal para gestionar el inventario, seleccionar objetivos secundarios y consultar estadísticas del grupo, agilizando la experiencia multijugador.
Desarrollado con Unreal Engine 5, el juego presenta mejoras evidentes en texturas, efectos de partículas y físicas. Los escenarios lucen más ricos y variados, con una estética que vira hacia lo industrial y futurista: laboratorios, instalaciones corporativas y estaciones científicas reemplazan a los clásicos suburbios británicos. El gore sigue siendo protagonista, con desmembramientos más detallados y brutales que nunca. Todo esto acompañado por una banda sonora cargada de metal pesado y efectos sonoros potentes que elevan la intensidad de los combates. El multijugador mantiene su límite de seis jugadores por partida, con una dificultad adaptable al rendimiento del equipo. Tripwire ya tiene preparado un calendario de contenido post-lanzamiento con mapas nuevos, eventos especiales, más clases y cosméticos gratuitos desbloqueables mediante desafíos comunitarios.