Share This Article
Cairn propone una experiencia de escalada extrema que mezcla mecánicas de supervivencia con una fuerte reflexión sobre los límites humanos. A través de la historia de Aava, una alpinista solitaria decidida a conquistar el inaccesible Monte Kami, el juego explora la lucha entre el ser humano y la naturaleza, así como la obsesión por superarse incluso a costa de todo.

La protagonista es un personaje distante y difícil de querer, pero profundamente coherente con el tono del juego: vive para alcanzar la cima y encontrar sentido en ese instante de unión con la montaña. Durante la ascensión, entra en contacto con otros personajes, especialmente Marco, un joven escalador que le sirve como espejo emocional y le permite cuestionarse sus propias motivaciones. La narrativa se construye de forma lenta e introspectiva, girando alrededor de una pregunta central: ¿por qué arriesgarlo todo?

En el plano jugable, el sistema de escalada es el corazón de la experiencia. Cada brazo y cada pierna se controla de forma individual, obligando al jugador a buscar equilibrio realista en la roca. No existen indicadores claros de estabilidad: el cansancio se percibe por la respiración, los temblores del cuerpo y la dificultad para sostenerse. Esto genera tensión constante y convierte cada movimiento en una decisión crítica.

El componente survival añade otra capa de dificultad. Aava debe gestionar salud, hambre, sed, frío y heridas en los dedos, además de un inventario limitado. Es posible colocar clavos de escalada como puntos de seguridad, pero los recursos son escasos y una caída puede significar perder gran parte del progreso. La exploración del entorno permite encontrar comida y objetos útiles, reforzando la idea de dependencia absoluta de la naturaleza.

El juego incluye numerosas opciones de accesibilidad que permiten suavizar la dificultad: se pueden reducir los elementos de supervivencia, facilitar la obtención de recursos o incluso retroceder en el tiempo tras un error. Esto hace que la experiencia sea adaptable tanto para quienes buscan un desafío extremo como para quienes desean centrarse en la contemplación y el viaje.
Visualmente, Cairn transmite una sensación constante de pequeñez frente a la montaña, con paisajes imponentes y cielos memorables. Sin embargo, el análisis señala que algunos elementos narrativos adicionales —personajes secundarios y secciones más aventureras— pueden diluir ligeramente la fuerza de su mensaje principal, que reside en el silencio, la soledad y la confrontación con los propios límites.