Capcom vuelve a sumergirse en su vasto legado con Capcom Fighting Collection 2, una nueva antología de juegos de lucha clásicos adaptados a las plataformas modernas, esta vez reforzada (como ya es costumbre) con rollback netcode, una tecnología que reduce la latencia y garantiza una experiencia en línea sólida incluso en títulos originalmente pensados para el juego local. Lejos de ser una simple maniobra nostálgica, esta colección continúa el camino trazado por la primera entrega y por otros proyectos como Street Fighter 30th Anniversary Collection. En un contexto donde los juegos de pelea retro viven una especie de renacimiento, y mientras la escena competitiva de Street Fighter 6 busca alternativas al estilo más contenido de su sexta entrega, Capcom responde con una propuesta que mira hacia el pasado sin dejar de ser funcional en el presente.
El mayor atractivo, más allá del factor histórico, está en la posibilidad de competir en línea con títulos que antes estaban relegados al retrogaming o a las sesiones informales con amigos. Gracias al rollback, juegos que nunca tuvieron infraestructura competitiva en línea ahora pueden participar en torneos, side events y revivir con nueva energía. El paquete tiene un precio de lanzamiento de 40 dólares y agrupa una serie de títulos que se reparten entre los clásicos de lucha en 2D y un puñado de propuestas en 3D que añaden variedad y sabor a la selección. Dentro de este último grupo brillan con luz propia Power Stone y Power Stone 2, joyas de Dreamcast que combinan mecánicas de lucha con elementos de party game. Caos multijugador para hasta cuatro participantes, entornos interactivos y una estética que conserva su encanto incluso después de 25 años. Su carácter desenfadado no impide que sigan siendo sorprendentemente divertidos.
Pasando a terrenos más competitivos, la colección incluye también Project Justice y Plasma Sword, secuelas directas de Rival Schools y Star Gladiator, respectivamente. Curiosamente, los títulos originales no están presentes, decisión curiosa si se considera el valor de continuidad para los fans. Aun así, estas entregas ofrecen una mirada única a la apuesta tridimensional de Capcom en una época en la que dominaba el 2D. Y es justamente en el 2D donde la editora japonesa siempre ha sabido marcar la pauta. En tiempos anteriores a las actualizaciones digitales, el equilibrio de un juego de lucha se resolvía lanzando una versión completamente nueva. De ahí la avalancha de iteraciones de Street Fighter II, donde cada entrega añadía cambios, personajes o ajustes que justificaban su existencia.
Pero lo que quizás eleva esta colección a un nivel superior es la inclusión de Capcom vs SNK 1 y 2, dos colosales crossovers que reúnen a más de 40 personajes provenientes de dos de las casas más emblemáticas del género. Un festín de carisma, estilos visuales contrastantes y mecánicas pulidas que representan una era dorada del fighting competitivo. Cierra el conjunto Capcom Fighting Evolution, un título más discreto pero significativo, que ofrece un enfrentamiento coral entre personajes de franquicias como Street Fighter, Darkstalkers y Red Earth, todo bajo una misma arena.